El jefe de Estado, llegó a esta ciudad norteña para inaugurar unas de las obras símbolo de la gestión del presidente regional, Yehude Simon, y observó que el intercambio vial, conocido como Trébol, era una realidad a pesar del bajo presupuesto que recibe el Gobierno Regional.
El presidente García comprobó que la suma de esfuerzos y la unión de la autoridad regional y local hicieron posible mejorar la cara de una ciudad que se prestaba a recibir a los ministros del APEC.
Siguió con su discurso y dijo que “ojalá su voz, su clamor y su ejemplo se extendiera a otros lugares para construir una nueva forma de hacer política: democrática, participativa, inteligente y generosa, ausente de mezquindad, odio y enfrentamiento”.
Este discurso no hubiese pasado desapercibido si un grupo de descontentos del sector Salud, protagonizaron desmanes y “corrieron” a zapato limpio al mandatario, por cierto descontento, tal vez justificado pero inoportuno en forma y en fondo.
Digo que no hubiese pasado inadvertido si los medios de comunicación no cambiaban sus titulares por aquel incidente dejando en un segundo plano el emotivo discurso presidencial o las referidas obras.
Pero que hay detrás de aquel mensaje, fue una pregunta que quedó pendiente. Es acaso que el presidente García se quedó sorprendido por las eficiente gestión de un gobierno regional infortunado económicamente o o hay algo escondido... Un mensaje subliminal tal vez.
Me atrevo a conjeturar que podría ser una estrategia de ambos políticos con miras a las próximas elecciones presidenciales. No es muy descabellada la idea pero si nos ponemos a analizar y a armar el rompecabezas diríamos que está mas cerca ver un apra humanizado o un humanismo apristado. (si valen los términos).
Desde que Alan García, el máximo líder del partido de la estrella, llegó al poder el otrora cabeza del nuevo partido político llamado Humanista, Yehude Simon, no buscó quebrar las relaciones y mantuvo una oposición altura, caracterizada por el diálogo...
Esta “coincidencia” llevó a que el seguidor de Haya, adopte posiciones que en su primer gobierno no tuvo, el de escuchar a quienes a veces no comparten con él e inclinó su mirada para apoyar a esta región con la construcción del Hospital Regional y la continuidad del Proyecto Olmos.
En el camino han surgido algunas diferencias por decisiones verticales por parte del Gobierno, pero con la plática se han mantenido las relaciones entre ellos.
Este “flirteo político” podría llegar a fortalecerse en una alianza. ¿Porqué?, pues es conocido que el el APRA no tendría candidato fijo para los próximos comicios electorales.
Quien podría seguir a un presidente que optó por la no reelección... Opciones: Jorge del Castillo, Meche Cabanillas, Mauricio Mulder, Javier Velásquez, Luis Alva Castro.. quien, si ni entre compañeros se pasan y si alguno tiene la oportunidad de liderar el APRA solo será para el APRA y no para el pueblo, cansado de un partido tradicional que hasta ahora no ha cambiado el país como lo refiere su doctrina.
En fin, la opción es, a mi criterio tal vez equívoco, que el aprismo opte por promover alianzas con otros partidos, pero estoy seguro que no lo hará con Lourdes ni con Humala y podría inclinarse con un líder independiente sin estar muy usado...
Entre los demás líderes independiente quien podría sobresalir?. Susana Villarán, Luis Castañela, Yehude Simon, Cesar Acuña y todos aquellos que en algún momento dijeron tener aspiraciones presidenciales. Entonces la pregunta cae de madura, a quien apoyaría Alan si no tiene otro cuadro en su propio partido, no lo haría acaso con alguien a quien está “alabando” y hasta “promoviendo” por su buena gestión y aptitud de concertación?